Existen múltiples mitos sobre las situaciones de emergencia y desastre

La segunda jornada del Seminario “Periodismo en crisis, emergencias y desastres”, organizado por el Instituto de RTVE e Indagando TV en colaboración con MSD, ha comenzado con la intervención de Alfonso Antona,  antropólogo y enfermero especialista en Salud Publica, Asesor Técnico de Salud en Madrid y Vocal de Formación SEMHU, sobre los mitos y realidades sobre los desastres.

alfonso antona SEMHU

Alfonso Antona, SEMHU

Para Antona, existen distintos mitos y falacias que se deben aclarar:

– La creencia de que la información que emiten los medios es incuestionable en origen, circulación y percepción. La información es cuestionable puesto que es un producto de consumo y está condicionado por las características propias del medio y los intereses del mismo.

Además, ha apuntado a la necesidad de que haya especialistas en crisis, desastres y emergencias ya que, en muchas ocasiones, existe el sensacionalismo mediático, el dolor vende y el pre-conflicto y el post-conflicto no se cubren porque no interesa…

Antona considera que los medios de comunicación comenten un error al presentar a los afectados como seres indefensas con necesidad de ser rescatados del desastre y a los agentes que intervienen en ese rescate como héroes cuando, realmente, los afectados ya han puesto remedio antes y la ayuda inmediata la han recibido de agentes locales.

Tanto Antona como el resto de ponentes del seminario han apuntado a la necesidad de que los medios expliquen las causas del desastre (problemas económicos, políticos, sociales, étnicos, etc). Además de esto, es necesario la prevención y la enmarcación del desastre en un contexto y hay que tener en cuenta que se debe tratar la información con cuidado porque todo lo que sale en los medios se percibe como real cuando es información sesgada.

“Los desastres son castigo divino” cuando son resultado de un proceso histórico a tener en cuenta.

Los desastres son naturales pero los desastres no son naturales sino sociales ya que la intervención humana ha aumentado los desastres y hay que tener en cuenta factores como la capacidad de intervención y la vulnerabilidad de la sociedad.

– Después de un desastre aparecen las epidemias pero no siempre es así de igual modo ocurre con la idea de que, ante epidemias, lo mejor es enterrar o incinerar a las víctimas cuando debemos tener en cuenta las costumbres y cultura ante un periodo de duelo.

– Es necesaria la vacunación masiva después de un desastre cuando no se puede vacunar de forma indiscriminada.

Cualquier ayuda mejor que nada. Cualquier ayuda NO es mejor que nada, hay que prestar la ayuda necesaria y que soliciten los responsables nacionales o locales, no sirve de nada malgastar la ayuda y entorpecer.

– Solo son capaces de afrontar la situación el personal especializado. Como ya se ha comentado antes, la ayuda inmediata se la prestan unos ciudadanos a otros (familia, amigos, vecinos) y los agentes locales son los primeros en ayudar.

– La ayuda principal la prestan los agentes internacionales. Los agentes internacionales deben ponerse al servicio de los locales y no al revés.

– Ante desastres y emergencias, los afectados son afectados en igual medida independientemente del sexo. Las mujeres son siempre más perjudicadas que los hombres.

– La responsabilidad corresponde únicamente al Gobierno. Todos los agentes sociales somos responsables. Las emergencias o desastres son tema de interés público y todos somos indispensables. Muchas veces los problemas no los crean las personas afectadas sino los que llegan con el fin de prestar ayuda que complican las cosas por falta de coordinación, etc.

– La mejor forma de controlar a la gente es concentrarla en campos de refugiados. Error. Es mejor que la gente permanezca en sus casas siempre que quieran y sea posible. Se debe tener en cuenta las necesidades reales de las personas.

– Siempre hay saqueos en situación de desastre o emergencia. Es falso, son situaciones puntuales y aisladas pero los medios le dan más cobertura a este tipo de incidentes y se ven como si ocurriese todos los días.

– Una vez prestado ayuda en el momento de impacto ya está solucionado el problema. Una vez que desaparece la ayuda es cuando realmente aparece el caos. Se debe pensar más allá de la emergencia. Muchas veces la reconstrucción es la oportunidad de mejorar las condiciones que existían antes de la emergencia. De igual modo, la prevención de los desastres es una inversión que ahorra muchísimos problemas y dinero cuando ocurre el desastre.

– Los recursos hídricos no se acaban. Una de las mayores preocupaciones es la escasez de agua.

Antona ha cerrado su intervención con una frase: la “realidad” se construye sobre la base de la justicia social y no de la caridad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s